Un día cualquiera me levante de la cama y abrí la puerta de la pieza para que salieran los perritos de la pieza.
La noche anterior estaba oscura y fría, llovía intermitentemente en demacia. La frazada en el suelo los mantuvo alejados del frió del piso y el calorcito de nuestra pequeña pieza los dejo dormir calentitos y sin el frió de la lluvia... Recuerdo la noche anterior, me dijiste: "Vir, los puedo dejar entrar? llueve...." y acompañaste la frase con una carita que era imposible decirte que no, asique asentí con la cabeza e inmediatamente tus ojitos verdes brillaron y sonreíste felizmente mientras abrías la puerta para que entren los dos pequeños. Igualmente, te aclaré que no los quería arriba de la cama y se ve que cuando les hablaste te entendieron, porque fue una noche tranquila y se portaron bárbaro...
Sigo... De repente, abrí la puerta para que salieran los perritos, ya no llovía y vos dormías profundamente así que los llame con voz bajita.... "Fermin... Cali... Afuera.. Vamos..."
Se levantaron mirándome con carita de "no me eches" pero salieron de la pieza, entonces les abro la puerta del comedor, para que pasen al patio, y ahí empezó todo!
No quisieron salir y mientras trataba de sacarlos sin hacer ruido y sin gritos, entraron Mike y Meli (que si durmieron afuera) y yo recien levantada paliaba con los cuatro perros dentro del comedor...
Dije: ¡Se van todos afuera! pero los cuatro corrieron a tu cama y de un salto ya estaban acostados con vos. Meli acostada en los pies de la cama, Fermin saltándote encima, tratando de acomodarse en tu panza y mike y Cali dándote besos en la cara despertándote, como diciendo ¡ acá estoy yo!¡Buen día Mica!
Yo, quede expectante, mirando la situación. Claro, la única que los reta soy yo, entonces se van todos con Mica.....
Te empezaste a quejar que no podías respirar con todos encima pero te morías de amor de como todos te fueron a despertar, no podias echarlos mientras te movían la cola en gesto de alegría, por estar con vos. Entonces, empezaste a acariciarlos de a poquito a cada uno y todos felices, hasta que dijiste "Vayan afuera!"
Demás está aclarar que los cuatro hicieron caso y salieron del cuarto directo al patio, dejando de lado el tiempo perdido por mí, con tan solo dos palabras tuyas....
Te vi, y dije wuau! mi hermana la mas chiquita, ya no es mas chiquita, pero al mismo tiempo te vi, y juraría que el tiempo no pasó y que al verte, pude ver la niña que fuiste tiempo atrás.
Te vi, y recordé la misma sonrisa picara de cuando eras pequeña, ahora en cuerpo de mujer.
Lo sé, el tiempo pasó y sos una hermosa señorita, una adolescente con un pensamiento muy maduro y un futuro imaginario, un plan de futuro hermoso y brillante.
Te lo tengo que decir, creciste pero te sigo cuidando como si fueras una nena, aveces llego a sobre protegerte por el solo hecho de que te adoro y siento una gran responsabilidad sobre vos. Cada día, ante un nuevo despertar espero y ruego poder darte todo lo que necesitas y hoy por hoy vivo por ello, por poder darte todo lo que puedo y estar acompañándote en tu crecimiento, para que puedas sentir que no estas sola,que estoy con vos, que te amo y que sos una excelente personita, que vales muchísimo mas de lo que te podes imaginar, que en tus ojos encuentro paz y que es hermoso tenerte como hermana.
Nunca lo dudes, vales mucho y te adoro mi reina.-
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